Urabá

Urabá es una subregión que está permeada por la danza a lo largo de su territorio, donde la presencia urbana y rural tiene una gran importancia al momento de realizar actividades concernientes con el campo de la danza. Es un territorio que si bien ha sido golpeado por diferentes problemáticas, ya en el discurso de las personas que tienen que ver con el sector dancístico no está presente explícitamente eso vivido, ya está visto desde otras perspectivas donde se llama al empoderamiento y la cualificación académica para potenciar los procesos.

San Juan de Urabá y Chigorodó son dos municipios que de cierta manera se han visto fortalecidos en sus procesos dancísticos, tienen la ventaja del trabajo dos personas líderes del sector que se han apropiado y comenzado a gestionar desde convocatorias recursos que son invertidos en el crecimiento de la danza. Marino Sánchez y Ana Rosa Castro, son dos personas que han estado pendientes de las dinámicas de cambio y movimiento del sector, tanto en términos técnicos como de gestión, situación que los ha llevado a visualizar el sector dancístico desde instancias que atienden y hacen uso de todas las herramientas y convocatorias que les ofrece el entorno para potenciar sus procesos y hacer lo posible por ayudar a los otros.

En términos de espacios utilizados para la práctica de la danza hay una generalidad y es que en los municipios presentes las instituciones educativas se vuelven esas entidades aliadas para ello, prestan sus salones o sus espacios no convencionales para los ensayos y entrenamientos. Solo tres municipios (Necoclí, Chigorodó y Mutatá) cuentan con un salón equipado sea por el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia o por el Ministerio de Cultura o por un convenio entre ambos.

Los parques públicos y las calles también se convierten en esos lugares donde se hace danza, explícitamente en Turbo, se tuvo la experiencia de conocer el trabajo llevado a cabo por el grupo TT Dance, dirigido por el maestro Emiro Mena, donde su lugar de ensayo es un parque ubicado exactamente al frente de una Institución Educativa, situación que de cierta manera se vuelve positiva para su quehacer, ya que las personas que salen luego de su jornada escolar son incitadas a participar de este espacio.

Este territorio cuenta con dos beneficiarios de la profesionalización en danza, programa ejecutado por la Universidad de Antioquia en convenio con el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia desde el 2013/2 hasta 2015/2, los cuales son Carlos Alberto Manco Zapata y Carlos Andrés Parra Perea. 

El Urabá ha permitido dejarse permear por otras maneras de hacer y vivenciar la danza estando presentes géneros como el folclor, el urbano, el afrocontemporaneo, el exotic dance… explorando otras maneras del hacer y otras corporalidades que están presentes en cada una de estas interpretaciones. La parte norte de Urabá ha sido influenciada, es gran parte, por las danzas folclóricas de la región Caribe, creando apropiaciones de danzas como el mapalé y la puya, hacía el centro y la zona sur hay más influencia por las danzas del pacifico norte donde el abozao ocupa un lugar importante dentro de las danzas de repertorio que se ejecutan.

El bullerengue, trasciende los límites de ser solo danza y música, convirtiéndose casi que en un estilo de vida, es interpretado a lo largo de toda la subregión y las apreciaciones de sus mismos pobladores es una manera de estar conectados siempre con la tradición. Se puede anotar que a nivel de cuerpos existe una preparación y entrenamiento para la práctica de la danza, esto es evidenciado desde el taller práctico, incluso desde el discurso se hace alusión a que la capacidad corporal está instalada que ya era justo y necesario tener formación académica para complementar la práctica y así realizar trabajos que puedan estar sustentados desde la academia.

En términos del que hacer dancístico se pueden evidenciar diferentes alianzas que se han dado en pro de sacar proyectos adelante, caso puntual el del grupo Bulla y Tambó y el Colectivo Danza Región, el primero dedicado al bullerengue y el segundo surge a partir de la necesidad de estudiar, indagar, y proyectar el nivel físico, espiritual y energético del danzante latinoamericano, para el caso del colectivo el lugar de trabajo se sitúa en la subregión del Urabá antioqueño.

Se habló sobre fusiones de grupos que se conforman para hacerle frente a invitaciones nacionales y/o concursos. Si bien no hay una red conformada, han realizado actividades como así lo fuesen, es decir, por ejemplo hay directores que tienen fortalezas identificadas y son invitados para que trabajen con diferentes grupos de la subregión. Ha habido momentos donde se apoyan en términos de presentarse a las convocatorias, ya sea en el planteamiento del proyecto y/o en la ejecución del mismo. 

2019